En el 2005 se inició una campaña de concienciación (otra más) por parte de la Generalitat (gobierno de Cataluña) que no sé si a más de uno y una les hizo pensarse el tirar o no todo eso que ves en el cartel pero al menos sirvió para denunciar a esa gentuza que está convirtiendo a nuestro hermoso Mediterráneo en un auténtico basurero, luego nos quejamos de que hay medusas pero es que éstas forman enjambres allá donde hay polución.
No es suficiente con que el agua esté limpia para poder bañarte, hay que cuidar nuestra arena, nuestra playa, como si fuera nuestro propia hija. ¿Acaso no es así? O tal vez habría que mirarla como si fuera nuestra abuela, aquella que nos ha visto crecer, la que nos contó miles de historias con las que creábamos castillos, dunas, hoyos, supuestos entierros, búsquedas de tesoros... Conocimos a amigos que puede que sigan con nosotros y cuyos hijos actúan de la misma manera que nosotros actuamos a su edad.
Hay que respetar las playas pero no por el temor de ahogarse en sus aguas sino porque ellas nunca nos agredieron. Incluso antes de que pongan la bandera roja, sus olas nos avisan de que el baño ha terminado y es hora de volver a casa.
Desgraciadamente parece ser que aquello que es público tiene la mala suerte de ir ligado a aquello que es maltratado. Seamos respetuosos con todos, incluso con nuestro medio ambiente. El cartel seguramente no llegó a las neuronas de la gente-basura, porque entre circuito y circuito, se les acumula demasiado desperdicio.
Cartel creado por Xavi Hidalgo y Fernando Planelles para la agencia Small de Barcelona.




0 comentarios:
Publica un comentari