Cuando la muerte te acecha...

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Josephine Chervinska

Nada puedes hacer, tan sólo esperar, encararla e intentar sobrevivir a ella, aunque sea tan sólo unos segundos más, los suficientes para decir: t'estimo.

Para quien se queda, esos segundos resultan insuficientes y hasta que no te llega la hora, los minutos se te hacen eternos porque convives con millones de ausencias.

Fotografía de Josephine Chervinska



4 comentarios:

Andaya ha dit...

El único modo que conozco de sobrellevar las ausencias es no olvidar las presencias.
A veces las vemos cuando ya es demasiado tarde,y lamentamos no haber disfrutado de ellas.
A mi me pasa con la iaia, y veo a mis padres, a mi familia, a mis amigos; y me doy cuenta de que es ahora cuando son, cuando están.
La única forma de sobrevivir a una ausencia es la presencia.

Sefarad ha dit...

Y no las olvido, gracias a ti aprendí a verlas de nuevo, a darme cuenta de que ahora era su tiempo pero de vez en cuando, esa ausencia, me necesita o yo necesito sentirla.

Verónica ha dit...

AMIGO así con mayúscula, te daría mi vida en un abrazo,si con el consiguiera mitigar tu dolor. Eres lo mejor que me ha pasado desde hace mucho tiempo y cruzaría el charco hoy mismo, con tal de contenerte.
te quiero mucho,,,a pesar de los pesares y las distancias

Sefarad ha dit...

Anda Vero, qué sorpresa, gracias por tus palabras, ya pasó todo.

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