Nuestras 'Dorothys'

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Hoy, día 26, un día más tarde del 'gran debate', han sido asesinadas cuatro mujeres a manos de sus parejas, la palabra 'presuntamente' la utilizaría para colocarla antes del sustantivo 'ser humano', porque esa gentuza no son personas, son troncos de carne y hueso andantes. No tienen corazón, no tienen cerebro, son cobardes, y lo peor de todo es que antes de asesinar a su 'Dorothy', la han maltratado y abusado de ella, tanto físicamente como psicológicamente.

Los tiempos cambian y nuestras 'Dorothys' ya no van con trenzas, incluso visten con pantalones, son mujeres independientes pero ellos, además de no tener corazón, ni cerebro, ni coraje, están ciegos y padecen un tipo de disminución que desgraciadamente no está reconocida por nuestro derecho penal, si fuera así, tal vez ellas ahora mismo estarían vivas, ellas y tantas otras...

Al principio ellas sonríen sin parar porque sienten que encontraron, sino al hombre de su vida, sí a aquel con quien van a convivir y tal vez pasar el resto de sus días. Están ilusionadas, no creen en príncipes azules, todas las parejas discuten, tienen sus crisis, pero... no... Dorothy no... no todos levantan la mano para pegarte, no todos te dan puñetazos ni patadas para desahogarse, no todos te violan pensando que para eso también eres su mujer, no, Dorothy no, no princesa no... Desde el primer momento tienes que pararlo en seco porque sino, sí que pasarás el resto de tus días junto a él, pero muerta.

Aquel camino que era de baldosas amarillas, se convierte en otro de baldosas rojas, es tu sangre el que lo ha teñido de ese color. Hoy cuatro mujeres más han perdido la vida por culpa de sus espantapájaros, sus hombres huecos, sus leones rabiosos. Para ellas no existen brujas buenas ni magos que les ayuden, y uno se siente impotente por no poder ofrecerles tan siquiera, una mano amiga.



2 comentarios:

hadalucia ha dit...

q narices nos esta pasando??!!!
el meu condol, princeses...

Sefarad ha dit...

No lo sé, la verdad es que no lo sé, ese día te aseguro que sentí como si una pesa de plomo me fuera aplastando, no soy culpable de nada pero como hombre, no entiendo cómo alguien de mi mismo género pueda hacer algo tan horrible a la que una vez, quiso, amó o al menos compartió gran parte de su vida con ella.

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